Entre las morbosas historietas hentai que encontraban mis amigos de la adolescencia, habían particularidades aberrantes. Una pareja feliz, joven, la novia pequeña y el novio de estatura media baja de tez suave, siendo ultrajada como si las barreras de lo sagrado e incluso impensable no existieran, como si no hubiera un límite dentro del respeto de lo relevante al corazón de la gente tierna, tanto física como también de forma personal. Una pareja así siendo arrebatada de toda pureza por un tipo alto, fornido y tosco, llevándose de forma violenta a la pequeña chica, aprovechándose de cualquier factor psicológico (inocente o desorientado, o ambas al mismo tiempo), y dejando en shock al débil chico, quien físicamente pareciera que jamás hubiera nacido para tener una pelea con alguien tan grande, con alguien quien perdería en fuerza indudablemente, y también argumentalmente, ya que la chica (como si la justicia no existiera) impone un muro psicológico en donde no cabe la razón, en donde se entra en un plano que no tiene escape, cuando no se tiene vuelta atrás.
Pensaba, al ver tales historias, que yo no permitiría que eso pasara, que de todos modos iría con alguna roca o vara de hierro, cualquier instrumento, y lo molería a palos.
Pero aun así, dentro de mi inocente tranquilidad, invicta hasta hace un año, u año y medio, jamás creí que tales cosas pasarían, ni mucho menos me pasaría a mí. Pero las oportunidades, los hechos aleatorios a mi favor, algunas suertes casuales de hoy en día, para mí es vacía, pues la mala suerte formó una vez un hueco enorme, incurable, porque lamentablemente, me tocó a mí.
Fueron cuatro años de una relación increíble, simplemente nos amábamos, hasta hoy en día, a pesar del contacto nulo, mantengo sus regalos aquí en mi habitación. Como toda relación, uno de los dos tendrá un punto o varios puntos de quiebre, en los que se apoyan mutuamente, yo lo hice incontables veces, puesto que ella tenía problemas de negatividad, era muy dura consigo misma, pero yo siempre estaba para ella aún cuando era terca al respecto. Un día tuve un punto de quiebre yo mismo, debido a muchas incógnitas no resueltas de mi pasado, tuve una seria confusión, y terminé con ella. Aunque la seguía amando, no me daba cuenta de mis errores, algo en mi cabeza detonó estaba causando estragos en mi vida, y no estaba escogiendo las acciones correctas con absolutamente nadie. Ella no vio eso, solo se sumió en la tristeza, le vi caer sus lágrimas varias veces, no puedo quitarme esas imágenes de la cabeza incluso hasta ahora mismo. Cuando decidí volver, explicándole el por qué de tal cambio de parecer, y con tanta verguenza que no podía ni mirarle a la cara, ella decidió aceptarme, pero no fue lo mismo, al menos para ella. Sufrió mucho por dos meses, fue un error fatal por mi parte, aunque demasiado injusto aún, puesto que fue un error sólo, uno sólo, y se fue todo al mismo infierno.
Un "amigo" ya hablaba con ella, él sabía que yo quería volver, sabía sobre la situación, pero aún así continuó con lo suyo, intentando hacer lo que ustedes, lectores, ya deben imaginarse. He de aclarar que, aunque no debería tener consideración por esa persona, aún así no diré su nombre, puesto que intento ser lo mas neutro posible respecto a los demás, ya que ésta entrada no se trata de nadie mas, sino de mí mismo. Jamás me antepuse a los demás, pero es la primera vez que temo por mí, mi felicidad y mi estado mental.
Pues bueno, tal "amigo" tuvo problemas toda su vida con las chicas, puesto que la estética juega un factor imprescindible en estos días, y él no estaba en una buena escala, para nada. Pero aún así siempre creí que su "poca racha" se debía mucho mas a su personalidad, siempre lanzando "chistes" de que no podía ligar a ninguna chica, pidiéndoles el favor a mis amigos de que no hablaran sobre anécdotas con sus parejas u ex parejas porque eso lo pondría triste (una personalidad patética). Parece que con ella, con la chica de la que me enamoré, vio una oportunidad, casi caída del cielo, mi mala suerte fue descomunal.
Mientras intentábamos arreglar nuestros problemas, él siempre se metía en medio, literalmente. Hacía cosas notorias, llegó incluso a empujarme apartándome de ella y quedar en medio de los dos. Le hacía chistes asquerosos, me golpeaba "en broma", pero casualmente sus golpes eran realmente fuertes cuando ella estaba cerca, llegó incluso a darme un rodillazo en los testículos, frente a ella. Una vez, como "chiste", me preguntó a mi oído que si ella hacía no se qué cosa, si podía hacerle "cosas chanchas". Enterándose de esto, asumo, no lo sé, que era bastante de esperar que yo me enojaría, ¿verdad?, pues, lo hice, y a ella no le gustó, a pesar de saber todo esto, parece que absolutamente todo eso no era motivo suficiente para enojarme, pero ella lo tomo como una rabieta estúpida e infantil, mi impotencia era tan fuerte que podía palparse el sentimiento en el aire, metafóricamente.
Me mintieron de que ella había empezado una relación con una chica, evidentemente inexistente puesto de que me enteré de la realidad con eventualidad. Me enteré incluso de que se dieron un beso. Me di cuenta en ese punto de que ella no merecía incluso ser mi amiga, por las mentiras y por tomarme el pelo. ¿No le dí demasiados argumentos obvios para que se diera cuenta de que él estaba detrás suya de esa forma tan traicionera y mentirosa? Era obvio lo que pretendía, casi se le podía leer la mente, ninguna chica quiso estar con él, estaba desesperado, a tal punto de hacerle esto a su amigo, a tal punto de involucrar a sus propios amigos incluso. Puesto que él "creyó" que lo amenacé de muerte, cuando "lo voy a matar", al menos aquí en este país, es solo un dicho, y utilizó eso para decirle a mis amigos que "era él, o yo". Mis amigos quisieron ser lo mas neutrales posibles, y le dijeron que tanto él como yo hiciéramos lo que quisiéramos, sin embargo él se lo tomó como una traición de parte de ellos, y ella, la chica de la que me enamoré, le tomo la palabra a él, aún cuando yo le expliqué toda la situación, parece que no hubo uso de razonamiento. Luego, en un evento en el que asistimos mis amigos, y también ella con mi "amigo", al parecer quisieron saludar a mis amigos y ellos le dieron la espalda, y ella se enojó aún mas y me lo echó en cara a mí.
Les pregunté a ellos qué sucedió, pero me dijeron que si los vieron no pudieron darse cuenta, porque era una convención, y ellos estaban disfrazados.
No solo le expliqué eso a ella, sino que además le dije que, por la situación anterior explicada, era difícil que de un momento a otro estuviera todo arreglado con mis amigos, ¿Primero los tacharon de traidores y luego se enojaban porque no les devolvían un saludo?, pero tampoco pareció entenderlo. Un día, nos vimos con mi "amigo" a solas, le expliqué tal situación, y me dijo que sí estuvo mal de parte de él. Pero eso fue antes de esa convención, y por lo visto, no asumió tal error y menos frente a ella, pues por tal desesperación abandonó a sus amigos, quienes lo acompañamos por esos cinco años aproximadamente. Todos mis amigos tienen un modo muy distinto de pensar, unos son mas inteligentes que otros, otros mas sentimentales, sin embargo, no necesitaba explicar absolutamente nada para que todos ellos llegaran a la misma conclusión: mi "amigo" fue despreciable, y no terminó bien con ninguno de nosotros por lo que hizo.
Por supuesto, intentaron convencerme de que ella no valía la pena, porque en gran parte tuvo la culpa. A decir verdad, ella me dijo varias veces cuando estábamos en relación, que ella era un poco lenta para entender algunas cosas. El problema es que no puedo convencerme de todo respecto a lo que me dicen mis amigos. Nunca me importó que ella no entendiera del todo las cosas, yo la amaba, sin entrar en detalles, yo amaba todo de ella, tuve una paz que jamás tuve con nadie. Hay una parte en mí que me dice que esto sucedió por su capacidad de razonar, su negatividad (mas fuerte de lo que creí), su tristeza, de todo eso se aprovechó mi "amigo", estuve cuatro años con ella, la conozco muy bien.
Si bien fue por un sólo fallo mío, ese único fallo lo cambió todo, me tocó una dificultad meramente calamitosa. Estuve mucho tiempo insistiendo al respecto, pero ya no más, hace meses que no hablo con ella.
Intenté empezar de nuevo. Tuve una muy breve aventura con alguien, de la que sólo ocurrió un beso, pero fue algo normalmente pasajero, y continué sin que me importara en lo más mínimo. Tuve una amiga, con la que por primera vez tuve coito sin compromiso. Lo que diré a continuación lo atribuí en esos momentos como, por decirlo de alguna forma, una falta de armonía, pero si contextualizamos esto que diré a continuación con todo lo que he escrito hasta ahora, hay una posible razón mucho más obvia. Pues, algo que oculté en la anécdota de dicho coito a los amigos que alcancé a contársela, es que no eyaculé, y de verdad, tenía todas las de hacerlo puesto que la chica tenía una muy buena práctica.
No atribuí enseguida a que no finalicé como los dos hubiéramos querido debido a que no olvidaba aún a mi ex pareja, pero tenía capítulos en los que tenía unos sustos muy serios al recordar lo que no pude terminar, unos sustos extraños que no tenían argumento.
Aunque pasara el tiempo, adquiriendo cosas que siempre quise comprar con mi propio dinero, que seguía viendo a mis amigos y tal, cada día recuerdo inevitablemente lo que ocurrió con mi ex pareja. Me he deshecho de cosas con dificultad, pero no puedo descartar sus regalos, están por doquiera en mi habitación, recuerdo cómo me regaló cada uno de ellos, y puedo decir con certeza que lo nuestro fue muy real, los sentimientos que acompañan cada regalo son puros, no son una mentira. Las personas pueden superar lo de sus antiguas parejas, pero, ¿lo que les sucedió fue algo tan particular como ésto? Aún cuando hablé, hablé con ella persona, hablé con mi "amigo" en persona, aún cuando traté las cosas con enfado, cuando traté las cosas con tranquilidad, cuando traté las cosas con la mayor calidez posible, aún cuando insistí durante mas de un año, no logré nada.
¿Acaso sería justo para la siguiente persona, sea quien sea, que fuera mi pareja? Como no puedo sacarme esto de encima, ¿necesito el amor de alguien mas para calmarlo? ¿Realmente lo calmaría, o con el tiempo esto seguiría influenciando? ¿Valdría la pena que a raíz de esto alguien mas saldría lastimado? No me daré cuenta si lo que estoy buscando es solo llenar un espacio, sería algo despreciable en tal caso.
Parece que lo que le dije varias veces a la chica de la que me enamoré era más cierto de lo que yo mismo creía. En mi vida sólo tuve un amor, ella. No puedo estar con nadie más, aún cuando ella no está conmigo.
Aún me preocupa lo que hace, pero me mantengo alejado de ella porque ya me convertiría en alguien enfermizo. No se qué haría si un día ella me volviera a hablar y se vieran las intenciones de volver a intentarlo, aún si viene con un "lo siento", seguido de toda una convincente confesión. No sé qué puedo hacer realmente por su bien, ¿será por su bien dejarlo todo así como está, sin tener contacto?. Lo que sé, es que es conveniente no interferir en su vida, a costa de ser azotado por todo lo dicho en esta entrada. No se si tal cosa se puede aguantar hasta el final de la vida, he cambiado desde que ocurrió todo esto, y realmente no me veo bien. El que esté leyendo esto podrá comprobarlo en esta misma entrada, he dicho varias cosas que no son propias de una persona sana de salud mental. Y he tratado con suficientes personas que no creen en nadie aún cuando tienen el convincente argumento en la cara, así que lo recalco para que lo entiendan: jamás pude inventarme nada de lo que dije en esta entrada, puesto que confesé cosas que muchos no confesarían, y de hecho, ésta entrada en sí es un cierre de mi vida amorosa, puesto que es sumamente difícil que alguien quisiera estar con una persona con tantas incógnitas y problemas particulares. Y por razones que ya expliqué mas atrás, lo mejor que puedo hacer para todos, incluso para mí, es descartar mi vida amorosa, e incluso las relaciones sin compromiso, puesto que, como ya leyeron antes, no llegan a ningún lado incluso en el mismo coito.
El motivo de esta entrada fue buscar desahogo, o buscar en sí cualquier cosa que me haga sacar este dolor. En resumen, sólo es un grito desesperado.
Gracias por leer.